En un emocionante encuentro que tuvo lugar en Mendoza, Independiente Rivadavia se impuso ante Aldosivi con un marcador de 4 a 3, en uno de los partidos más vibrantes del torneo Clausura. Desde el inicio, ambos equipos mostraron una clara intención de atacar, lo que resultó en un primer tiempo lleno de acción y goles.
Un primer tiempo de locura
El partido comenzó con un ritmo frenético, donde se registraron cuatro goles en la primera mitad. A los nueve minutos, Gonzalo Ríos abrió el marcador para Independiente Rivadavia, aprovechando una asistencia de Alex Arce. Sin embargo, la respuesta de Aldosivi llegó rápidamente, cuando Tomás Fernández igualó el encuentro a los 12 minutos tras un contragolpe.
El intercambio de goles continuó con Florentín Bobadilla anotando para los locales a los 18 minutos, y Alex Arce cerrando la primera parte con un penal que estableció el 3 a 1 antes del descanso.
Un segundo tiempo lleno de emociones
La segunda mitad mantuvo el mismo nivel de intensidad. Aldosivi, decidido a revertir la situación, logró descontar a los 13 minutos con un gol de Lucas Castro. A pesar de los intentos del equipo visitante, fue Arce quien nuevamente amplió la ventaja para Independiente Rivadavia a los 29 minutos del segundo tiempo, anotando su segundo gol de la jornada y consolidándose como el máximo goleador del fútbol argentino con 19 goles en 29 partidos.
Sin embargo, la reacción de Aldosivi no se hizo esperar y, tras un tiro libre, Joaquín Pombo logró marcar el 4 a 3, manteniendo así la tensión hasta el final del encuentro.
Un triunfo significativo para Independiente Rivadavia
Con esta victoria, Independiente Rivadavia mantiene su fortaleza en casa, habiendo ganado todos sus partidos como local en este torneo. Por otro lado, Aldosivi continúa con su difícil situación, acumulando 13 partidos sin victorias fuera de casa y apenas un triunfo en sus 25 compromisos de 2026. Este emocionante partido no solo dejó un resultado reñido, sino que también destacó el talento de Alex Arce, quien sigue brillando en el campeonato.
Fuente: La Nación


