Un análisis reciente revela que la crisis habitacional que afecta a los jóvenes argentinos es alarmante. Según el último Monitor de calidad del acceso a la vivienda, elaborado por el Observatorio Federal de Acceso a la Vivienda Argentina (Ofava), el 37% de los jóvenes de entre 25 y 34 años no han logrado emanciparse, lo que se traduce en aproximadamente 2,5 millones de personas que continúan residiendo en el hogar familiar.
El informe indica que el 52% de los hogares encabezados por personas de esta franja etaria presenta algún tipo de déficit habitacional, lo que incluye carencias en infraestructura y acceso a servicios básicos. A lo largo de los años, el déficit habitacional ha oscilado entre el 39% y el 44%, y actualmente se establece en un 40,3%, lo que representa un total de 5.983.241 hogares en el país.
Además, la situación es más crítica para aquellos que han intentado independizarse, ya que el 46% de los jóvenes que viven con déficit habitacional conviven en condiciones de hacinamiento crítico, lo que agrava su situación. Se observa que quienes alquilan suelen enfrentar un déficit menor (34%) en comparación con los propietarios (40%), lo que sugiere que los alquileres se ubican en zonas con mejor infraestructura.
La desigualdad territorial también es notable. Las provincias del norte del país, como Tucumán (56%) y Santiago del Estero (53%), presentan las tasas más altas de jóvenes no emancipados. En cambio, la ciudad de Buenos Aires (CABA) muestra el porcentaje más bajo, con solo un 24% de jóvenes en esta situación.
El informe de Ofava también apunta que el 54% de los jóvenes que no se han independizado viven en hogares sin déficit, lo que indica que la falta de emancipación se debe a restricciones económicas y dificultades para acceder al mercado inmobiliario. En este contexto, se estima que son necesarias aproximadamente 2,5 millones de viviendas nuevas para abordar el déficit habitacional existente y satisfacer la demanda de los jóvenes que aún esperan su emancipación.
Fuente: La Nación


